jueves, 29 de noviembre de 2007

Mi experiencia

Cuando terminé Magisterio y mi profesor de religión de toda la vida en el colegio me llamó para decirme que tenía un trabajo como profesora para mí ," me quedé de piedra"y me hacía preguntas del tipo: "¿seré capaz de enseñar y transmitir a mis alumnos todo en lo que yo creo?, ¿lo haré bien?,¿me netenderán?,¿ los ayudaré en algo?... y la verdad es que sentí miedo a la vez que una gran alegría por la tarea que me habían encomendado.
Así que comencé y recuerdo perfectamente mi primer día: compañeros nuevos, cole nuevo y sobre todo mis alumnos, eran 348, ¡qué lío de listas!, la primera clase fueron los niños de 5 años, 24 caritas mirándome con cara de sorpresa. ¡ Qué bien me lo pasé !... y así todo el día, clase tras clase, hora tras hora... y fueron pasando los meses y los años , hasta que pasaron 7 años en ese cole que recuerdo con un cariño muy especial proque tuve unos compañeros excepcionales que han sido mi gran familia y unos alumnos a los que a lo largo de los años les transmití valores que luego me demostraron.
Ahora estoy, por circunstancias personales, comenzando en otro colegio y para mí es un gran reto que he aceptado con la misma ilusión que mi primer día de trabajo.